En consonancia con otras entradas de este blog referentes a
la educación para la paz, recomiendo esta muy acertada obra de José Luis Alonso
de Santos publicada en 2013.
La espiral de violencia que no cesa de aumentar,
tristemente, hace que su actualidad sea cruel.
Pensada en palabras del propio autor para ser representada
por adolescentes o jóvenes, algo no muy habitual en nuestra dramaturgia.
A pesar de su temática, Alonso de Santos apuesta para que la
representación se convierta en “una fiesta teatral para jóvenes”. “Aunque
estamos hablando de un tema muy serio como «la guerra»,
y defendiendo los valores de la «no violencia» en todos los territorios de
la vida, la puesta en escena y la interpretación, canciones, etc., han de tener
un carácter festivo y jocoso.”
Sin duda, esta intención del autor está plenamente
conseguida por los textos de diez obras cortas con el nexo de unión de la
denuncia de la guerra y el militarismo, unidos por once presencias de un coro
de enfermeras y un maestro de ceremonias, a modo de corifeo, para los que se
proponen una serie de canciones.
El humor que impregna la crítica al belicismo y los
ejércitos, es un humor a veces trágico por las realidades reflejadas, pero da
pie, también, a propuestas de formas de vida más humanas y respetuosas con la
dignidad y los derechos humanos.
Es difícil seleccionar un único fragmente que refleje lo
dicho hasta el momento. Por ejemplo:
CORO DE ENFERMERAS
Lo bonita que es la guerra para los generales, todos con sus
medallas y todos iguales, y los soldaditos solo van a morir sean de España, de
Londres o de París.
Lo bonita que es la guerra para los socios que con las armas
ganan dinero y hacen negocios, nada importa que se vierta la sangre a mares, y
que todas las madres de los soldados llores iguales.
Lo bonita que es la guerra para las patrias, monumentos,
banderas y otras estatuas, y si el pueblo se muere de hambre eso da igual,
porque aquí importa solo el honor y la gloria militar.
¡Porque nos gusta una barbaridad…!¡Oh, sí! ¡Lo bonita que es
la guerra les vamos hoy a contar!
Apunto también la forma en que recordé la existencia de este
libro, del que solo había leído una de sus piezas presente en otra
recopilación. El pasado 23 de abril, día del libro, varias organizaciones
pacifistas y antimilitaristas convocaron un acto con la lectura y la presencia
de libros en contra de la guerra. Allí, una de las asistentes llevaba este
libro. Por cierto, el acto fue boicoteado por el Ayuntamiento de Madrid al impedir que se utilizara un pequeño megáfono para facilitar la audición de las lecturas. Qué paradoja, el gran ayuntamiento contaminador acústico.
La obra se ha llevado varias veces a escena por grupos conformados por jóvenes, para los que el autor escribió su texto. Enhorabuena.Aquí la imagen del cartel anunciador de un montaje reciente llevado a cabo en 2025 por el taller de teatro de la biblioteca pública de Segovia:
Y recordemos que EL TEATRO TAMBIÉN SE LEE. Para ello, la presencia de solo cuatro ejemplares en las bibliotecas públicas de la Comunidad de Madrid, parece insuficiente dada la valía del libro y la necesidad de difundir determinados valores. Para quienes residan en esta comunidad (no sé si en otras también), existe la posibilidad de solicitar préstamos intercentros.